Recursos · Guía
Lanzar un nuevo tratamiento, de la idea a la agenda
Por Anderson de Nóbrega · 8 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
Incorporar un tratamiento suele empezar con la compra de un equipo o con un curso de formación, y semanas después aparece la pregunta: por qué no se llena la agenda. Casi siempre, porque se lanzó el tratamiento y no el servicio. Esta guía ordena el trabajo en seis pasos.
1. Define para quién es y qué problema resuelve
Un paciente concreto, no todos. Empieza por los que ya conoces: cuáles de tus pacientes actuales encajarían y a quién se lo ofrecerías mañana. Si no puedes nombrar un perfil, todavía no hay servicio.
2. Construye la oferta
Define el protocolo, el número de sesiones, la duración en cabina y el precio. Calcula el margen incluyendo el coste del producto y del material, además del tiempo del profesional: sin ellos, el margen sale falso. Decide también a quién no se le ofrece; los criterios clínicos los fija la dirección médica.
3. Dibuja el recorrido del paciente
Escribe cada paso: cómo se entera, cómo reserva la valoración, qué ocurre en ella, cómo se confirma, qué pasa tras el tratamiento y cuándo vuelve. Un tratamiento sin paso de seguimiento es una venta única.
4. Prepara al equipo
Un guion de valoración con lo que hay que explicar y las dudas más frecuentes, claridad sobre quién atiende cada fase y una sesión de formación breve. Los aspectos clínicos y legales, como el consentimiento informado y la publicidad sanitaria, deben validarlos la dirección médica y tu asesor. Nosotros no ejecutamos marketing ni publicidad: auditamos la captación y pasamos los hallazgos a tu equipo o a tu agencia.
5. Lanza primero un piloto
Durante unas cuatro semanas, ofrécelo a pacientes que ya te conocen antes del lanzamiento general. Registra para cada uno la valoración, si siguió adelante, las incidencias y su opinión. Un piloto pequeño corrige errores baratos.
6. Decide con indicadores definidos antes de empezar
Elige pocos y escríbelos antes del lanzamiento:
- Valoraciones realizadas.
- Porcentaje de valoraciones que acaban en tratamiento.
- Margen real por sesión, con producto incluido.
- Porcentaje de pacientes que continúan o vuelven.
Y fija para cada uno una condición para escalar, ajustar o detener. Decidirlo antes evita que la ilusión del lanzamiento maquille los datos.
Lista de comprobación
- Puedo describir al paciente al que va dirigido.
- Conozco el margen real por sesión.
- Existe un recorrido escrito, con seguimiento.
- El equipo tiene guion y formación.
- La dirección médica ha validado los criterios clínicos.
- Hay un piloto planificado y tres o cuatro indicadores con su criterio de decisión.
Si prefieres hacerlo acompañado, este es uno de nuestros proyectos especializados: con alcance, objetivos e indicadores definidos antes de empezar.
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Anderson de Nóbrega. Product Manager y responsable de operaciones en una clínica de medicina estética de Madrid. Creador de Mohan.